Bienvenid@ este Blog, que pretende ser lugar de encuentro para todos los amantes de la edad media y sus gentes. Aquí hablaremos de cómo vivían, luchaban y morían aquellas gentes a las que toco vivir durante la edad media en esta Tierra Amarga.

Busca palabras y contenidos en las entradas anteriores de Tierra Amarga

Tierra amarga, tierra de Banderizos

Este nuevo blog de Iñaki Uriarte -y de todos aquellos que quieran participar en él-, nace con el propósido de convertirse en un pequeño rincón donde exponer noticias, ideas y teorías sobre la edad media, los banderizos, sus luchas y su tiempo.
Un tablón donde colocar esos datos que los eruditos normalmente sobreentienden y que a mí personalmente, como simple aficionado, son los que realmente me interesan. Para mí, hablar de los Banderizos es conocer sus métodos de lucha, sus armas, la importancia que para aquellos hombres podía tener su cabalgadura. Es tratar de entender cómo vivían y qué comían, sus vestidos y sus casas, su tiempo y sus penurias.
Por eso trataremos de colgar anécdotas sobre las banderías, los nombres de los más violentos banderizos, sus peleas y las guerras en que participaron.

Sin miradas tendenciosas, con veracidad, pero también con la curiosidad de quien está vivo y con la ilusión de quien aún recuerda los cuentos escuchados en su niñez sobre guerreros armados de punta en blanco galopando hacia el enemigo sobre su caballo bridón.

(Para ver todas las entradas, pincha sobre el título del blog, y si quieres saber sobre un tema ya tratado en este blog, escribe los términos de búsqueda en el recuadro de arriba y pincha en "Buscar")

La novela

La novela
Una historia de aventuras, caballeros medievales y oscuros asesinos en serie

Y su trailer

miércoles, 24 de febrero de 2010

Luchas de bandos: “Porque fueron, somos; porque somos, serán”- II

Continuando con el suelto anterior, hemos de aceptar, nos guste o no, que en aquellas tierras salvajes de la Europa medieval, solamente los nobles pudientes disfrutaban de lo que hoy consideraríamos unas condiciones mínimas de vida. Para el resto de los mortales, la mera existencia suponía un triunfo, el mayor éxito posible. Habían de sobrevivir faltos de las más imprescindibles medidas de higiene, sin sanidad, agitados por hambrunas y epidemias, azotados por las inclemencias del tiempo en sus miserables casuchas y sometidos a los arbitrarios caprichos de su señor. Sin ningún derecho, ni siquiera a la propia vida.
Por contra, los caballeros medievales, tanto los de la tierra llana como los residentes en las villas, vivían holgadamente del trabajo de sus siervos y esclavos. Durante siglos disfrutaron de todos los bienes de la tierra y les dolía renunciar a sus privilegios, adquiridos y conservados por la fuerza de sus armas.
Así, la pragmática real que confería la hidalguía universal en tierras vizcaínas hubo de suponer un vuelco revolucionario, tanto en las condiciones de vida como en la forma de pensar de nuestros ancestros. Los infanzones hubieron de justificar su anterior modo de vida y rápidamente los nobles cultivados y escritores a sueldo embellecieron los desmanes pasados con un barniz de honor y compromiso. Crearon y exhibieron unos principios caballerescos en los que la familia, el clan, lo era todo; donde la palabra de un hombre no admitía marcha atrás, al adquirir el grado de compromiso jurado sin necesidad de más rituales que el mero hecho de pronunciarla. Glorificaron el trabajo, el sacrificio y el esfuerzo con que defendieron su linaje y su heredad; elevaron la tierra a la categoría de templo y la casa –su casa- se convirtió en la madre primigenia del apellido, de la familia, del todo.
No tardaron los siervos y menestrales, repentinos hidalgos, en asumir las características -publicitadas en libros de caballerías, poemas y declamaciones-, de quienes hasta ese momento habían sido sus superiores simplemente por tener un apellido. Ahora que también ellos disponían de uno propio, con el ansia de los nuevos ricos, se arrogaron como suyos los valores de los que presumían aquellos que pretendían imitar, los universalizaron e hicieron perdurar en el tiempo. Hasta que ellos mismos se los creyeron y los convirtieron en característica representativa de todo su pueblo, del pueblo que hoy somos.

Hoy se nos debe hacer presente que, igual que somos el fruto directo de aquellas gentes ya desaparecidas, nuestras actitudes de hoy marcarán, en un sentido u otro, el futuro de aquellos que el día de mañana habitarán nuestra casa. Es nuestra responsabilidad el tener siempre presente que nuestro hoy será el cimiento sobre el que nuestros hijos levantarán su mañana.
Lo dejaron dicho nuestros antepasados: porque fueron, somos; porque somos serán.

5 comentarios:

Joselondinium dijo...

Hola, Iñaki:

Muy de acuerdo con la "moraleja". He disfrutado además de este texto porque emana de él un aire literario que hace que lamente tener que esperar hasta septiembre para leer "Tierra amarga". Bueno, al menos ya tengo una idea de cuando podré disfrutarlo.

Como siempre, Iñaki, gracias por el blog. Por cierto, ¿te parece bien que ponga una enlace a tu blog en mi blog? Ya me dirás.

José Manuel

Iñaki dijo...

Como tengo dicho: este blog es, o me gustaría que fuera, tanto de quien lo escribe como de quienes quienes lo leen. Por eso no solo me parece bien que coloques ese enlace, sino que me encantaría que lo hiceras.
En lo que se refiere a la novela, mejor que no te crees demasidas espectativas en torno a ella, piesa que es simplemente el trabajo de un mero diletante (me encanta esta palabra) de la literatura y de la historia.

Gracias una vez más por tu colaboración.

Joselondinium dijo...

Pues con sumo placer hoy mismo pongo el enlace al blog.

En cuanto a la novela no te preocupes por las expectativas; la leeré sin otro objetivo que disfrutar y compartir el placer por la Historia. Seguro que me gusta el trabajo de un diletante; yo también lo soy. Por cierto,no sé si tienes conocimiento de ello, Iñaki, pero mañana por la tarde empieza en Ugao-Miraballes una exposición sobre los banderizos que durará varios días; luego irá por otras poblaciones. No sé dónde vives pero quizás puedas y te apetezca verla.

Un abrazo,
Jose.

Joselondinium dijo...

Ahí queda eso, Iñaki, por si le quieres echar un vistazo:

http://joselondinium-quitandomelaropa.blogspot.com/

Saludos,
Jose.

Iñaki dijo...

Vaya, muchas gracias por el link.
Y gracias también por el aviso.Yo vivo en Bilbao, aunque mi trabajo me suele mantener fuera de la villa durante bastante tiempo.
Si consigo sacar algo de tiempo me pasaré por Ugao para ver la exposición.

Besamanos a Fernando V por los vizcainos en 1476

Besamanos a Fernando V por los vizcainos en 1476
Pinchando el cuadro puedes acceder a la galería de fotografías de Tierra Amarga

Bilbao en el siglo XV

Bilbao en el siglo XV
Así se supone que podía ser Bilbao a finales de la Edad Media

Casa torre de Etxaburu (fotografía de Txemi Ciria Uriarte)

Casa torre de Etxaburu (fotografía de Txemi Ciria Uriarte)
La casa, origen del linaje, razón de ser de los bandos

Espada de mano y media, también llamada espada bastarda - 1416

Espada de mano y media, también llamada espada bastarda - 1416
Armas de lujo para los privilegiados de la tierra

Entradas populares

Seguidores

Tierra Amarga|Crea tu insignia